Cuidar la piel es un hábito que debemos llevar toda la vida, erróneamente a lo que se creía, una persona no puede empezar a cuidar su piel en edades como los 40 o 50 años, porque el tiempo no perdona.
Envejecer es parte natural del ciclo de la vida, pero hay formas de llegar a ella para que la piel siga disfrutando de buena salud, textura y elasticidad sin importar la edad. Para conseguir esto, los expertos/as en cuidado de la piel recomiendan tener una buena rutina de belleza.
¿A qué edad debes preocuparte por cuidar la piel?
El cuidado de la piel es súper importante y es un error que las personas se empiecen a preocupar por ella cuando empiezan a notar manchas y marcas muy marcadas de líneas de expresión.
A partir de los 20 años se recomienda seguir rutinariamente 3 etapas básicas para cuidar el cutis y consiste en la limpieza, hidratación y nutrición. Para cada una de estas etapas existen productos específicos para la piel.
Sabías que la exposición al sol, la genética y la contaminación ambiental, son algunos de los factores que provocan la aparición de los pliegues en la piel.
¿Cómo cuidar la piel a los 40 o 50 años?
La piel en cada etapa de la vida va cambiando, siendo los años 40 y 50 un período donde se pueden percibir más cambios físicos en el cutis y en algunas personas es más visible que en otras.
Algunos de ellos son:
- Aparición y aumento de líneas de expresión y arrugas
- Pérdida de la elasticidad y volumen de la piel, se percibe más en el área de la mandíbula
- La piel se reseca y arruga con más frecuencia
- Aumenta la hiperpigmentación (tono desigual en piel o manchas)

Para evitar que estos cambios se extiendan demasiado, es necesario seguir la rutina básica de cuida de la piel, pero poniendo especial atención en la parte de la nutrición.
Se recomienda muchísimo incluir sérum, crema y/o mascarillas enriquecidas con antioxidantes, vitamina C o péptidos y colágeno, para darle una ayudadita a nuestra piel de manera externa, pues la producción de estos elementos disminuye llegando a los 40 años.
Adicional a esto los masajes en el cutis, son el secreto mejor guardado en el mundo de la belleza. Puedes utilizar tus manos, un rodillo para rostro o un aparato de radiofrecuencia, esta última opción es nuestra favorita.
Realizando estos masajes, ayudamos a mejorar la circulación sanguínea y de oxígeno en el rostro y estimular la producción de colágeno para que siga nutriendo a la piel.
Haciendo esto todos los días percibirás como tu piel recupera su firmeza, luminosidad y elasticidad.